Bienvenid@s

Bienvenidos a mi blog, un nuevo blog renovado estéticamente, pero donde la esencia sigue siendo el conjunto de todas esas cosas maravillosas que tengo para contarles sobre el mundo en el cual trabajo, el de la belleza y el bienestar.

Recién me preguntaban, el porque siempre me refiero a mi área de trabajo como "belleza y bienestar", es muy sencillo, ellos forman un binomio indivisible, son dos aspectos fundamentales en nuestra vida, que deben marchar a un mismo paso, si queremos vernos bien por fuera, debemos poner atención al cuidado que damos a nuestro cuerpo y, también a nuestra mente. Así que, desde que tuve conciencia de ello y comprendí su importancia, lo aplico, lo enseño y lo transmito.

Espero que les agrade mucho, el espacio y sus temas, algunos ya son conocidos e infaltables, otros que irán apareciendo en el horizonte, porque siempre hay cosillas en este mundo del cuidado y la belleza para contar y compartir.

Disfruten de su visita y no olviden preguntar, consultar, opinar, que me encanta poder compartir con todos ustedes...

miércoles, 16 de octubre de 2013

¿QUÉ SABEMOS SOBRE EL ACNÉ? Primera Parte

Ciertamente, es una de las dolencias de la piel que más trastornos psicológicos ocasiona en quien la padece, sobre todo porque su aparición se realiza, justamente, en una edad en la que el ser humano es muy vulnerable a las consecuencias que traen los cambios fisiológicos ocasionados por el crecimiento y la acción que tienen las hormonas en dicho proceso.

Pero, ¿qué tanto conoce usted sobre el tema?

Ya sea que lo hayas padecido, seas un adolescente o, sean padres de chicos en esa edad, el tema que quiero tratar en este apartado, les va a resultar muy interesante.

Veamos aspectos de esta dolencia, que puedan ayudarles a enfrentar, controlar e incluso, hacerlo  desaparecer, sin que resulten consecuencias molestas como las marcas y/o cicatrices.

En caso de haberlo padecido y tener secuelas, también trataremos ese aspecto y podrás leer sugerencias sobre como eliminar las marcas y cicatrices.

Lo primero que debemos conocer sobre el Acné es su origen, de donde se genera y por qué puede llegar a estadios graves que necesiten medicación específica.

El Acné es una dolencia o trastorno, en general, bastante benigno y que afecta a una gran mayoría, tanto de jóvenes como personas en edad adulta.

Su origen tiene mucho que ver con la acción hormonal, ya que se considera que es una manifestación de la transformación que sufren las glándulas durante el proceso de crecimiento del ser humano, cuando pasa de la niñez a la pubertad y de ésta a la madurez, afectando casi de igual manera a hombres y mujeres.

Se consideran causas frecuentes los trastornos:

  • Glandulares
  • Ováricos
  • Hormonales
  • Digestivos
  • Psíquicos
Otras causas son:
  • Una deficiente higiene facial
  • Malos hábitos alimenticios
  • Abuso en el uso de cremas, maquillajes o sustancias que alteran la superficie de la piel
  • Alteraciones bruscas en el medio ambiente
  • etc.

Su localización, las zonas donde es más propensa su aparición es en el rostro o cara, en lo que conocemos como la zona T (frente, nariz y barbilla), y en las pieles mixtas a grasas pueden abarcar hacia las mejillas, orejas, cuello y área del cuero cabelludo.

Otras zonas del cuerpo donde se puede desarrollar son los hombros, espalda y las nalgas


Sus signos y síntomas son muy variados y el nivel de molestia puede ir de muy leve a muy grave, teniendo en cuenta que es una dolencia que se ve afectada directamente por los hábitos de higiene y de alimentación.

Signos más significativos: inflamaciones y rojeces, pueden aparecer puntos oscuros, negros, amarillentos o blanquecinos. Descamaciones en parte o totalidad de la piel afectada.

Síntomas: picores, ardores, dolor que va en función de la extensión de la zona inflamada. En casos muy graves se pueden presentar infecciones en la piel que ameritan el uso de antibióticos.


Tipos de Acné: Teniendo en cuenta que pueden existir una gran cantidad de factores que influyen en su aparición, se suele hablar de dos grandes grupos que engloba las diferentes variaciones que puede tener esta dolencia.

En el primer grupo, están los tipos que se consideran Acné Superficial, ya que son dolencias muy leves que aparecen a ras de la epidermis, pueden ser tratadas con productos cosméticos específicos y que responden favorablemente a una higiene facial diaria adecuada. Desaparece sin dejar secuelas. Sus puntos más críticos se dan, justamente, durante los días en que hay más actividad hormonal, pero luego, sigue un período de calma y no hay consecuencias graves. Se presentan rojeces e inflamaciones,  sin mayores consecuencias. Sumamente importante, no manipular las zonas afectadas, sin previamente lavar bien las manos. Evitar pellizcar, ya que esto puede originar trastornos más severos.

En el segundo grupo, se encuentran los tipos de acné que afectan no solamente la epidermis, sino que suelen involucrar capas más profundas de la piel e incluso inflamaciones a nivel glandular. Es el tipo de dolencia que suele dejar secuelas, marcas o cicatrices, que varían en su dimensión según la gravedad que presenten. En este grupo hablamos de varios tipos, según la forma de inflamación que se presente: acné comedónico, acné pustuloso  y acné papuloso.  Al igual que los del primer grupo, requiere de una higiene facial específica, diaria y, sobre todo, es muy importante que las lesiones no se estén manipulando ni tocando con los dedos, ya que, son precisamente ellos, la principal fuente de contaminación.

Cuando un acné pasa de un nivel leve a un nivel más grave, se requiere la atención de terapeutas especializados que indicarán todo un conjunto de medidas, tanto internas como externas, que ayuden a controlar y a evitar infecciones.

Ahora veamos con más detalle, cada tipo.

ACNÉ COMEDÓNICO:  En principio, es el más leve, se considera muy benigno y fácil de controlar. Se trata de una alteración en la piel, donde se observan obstrucciones de los poros, debido a una secreción excesiva de sebo. Pueden haber inflamaciones o no, que reciben el nombre de comedones o espinillas,  el producto son  filamentos cortos de sebo que se alojan bajo la piel, de ahí que cuando ejercemos presión se expulsa una sustancia que puede ser cremosa, semisólida o sólida.

El color negro, tan característico, de los comedones o espinillas, no tiene nada que ver son suciedad, ese aspecto es producto de la oxidación que sufre el sebo al contacto con el oxígeno del aire. Cuando los comedones crecen hacia dentro y no se percibe esa punta de color negro, estamos en presencia de comedones cerrados, los cuales suelen ser mucho más molestos ya que inflaman la piel y si no se tratan debidamente, pueden convertirse en nódulos formar depósitos purulentos.

La mejor manera de tratarlos es realizando una higiene facial diaria, con el uso de productos adecuados al tipo de piel y realizar una higiene profesional en cabina, atendiendo a las recomendaciones del profesional, en cuanto a las sesiones necesarias durante el año.

Recuerden que la higiene facial profesional, es más profunda, más intensa y en su aplicación, nos auxiliamos con equipos que nos permiten determinar el nivel de sensibilidad de la piel y el nivel o estadio de la dolencia, permitiendo que hagamos un diagnóstico acertado y apliquemos los tratamientos preventivos en el momento oportuno.

Otro aspecto importante a tener muy en cuenta es NO TOCAR las zonas acneícas, NO PELLIZCAR, evitar masajear y rascar, ya que todas estas maniobras agravan el problema.

ACNÉ PUSTULOSO o PAPULOSO, ACNÉ QUELOIDE: Evidentemente, por los nombres ya podemos deducir que se trata de unos tipos de acné más complicados. Su desarrollo se debe a la presencia de infecciones, casi siempre, por la falta de una higiene adecuada y por la aplicación de maniobras (pellizcamientos y tocamientos) sin tener el cuidado necesario.

Lamentablemente, cuando se busca el auxilio del terapeuta, ya se presentan unos niveles muy avanzados que ameritan el uso de medicamentos bastante fuertes.

Es muy importante, conocer a detalle como prevenir y como evitar que un acné "cotidiano" se vaya a niveles más graves, ya que el principal problema es el desconocimiento.

Una señal que puede alertarnos es fijarnos en el color de los comedones y si hay presencia o no de inflamación:

  •  si los comedones que se tienen presentan color negro, no están inflamados y no supuran, con la higiene facial diaria y el uso de un exfoliante adecuado, se puede mantener a la piel libre de ellos.
  • si los comedones presentan un color rojo, hay dolor e inflamación leve y/o supuran, tenemos entonces la presencia de una infección. Este tipo de acné debe ser revisado por la cosmetóloga, quien determinará el tratamiento más adecuado.
El Acné Pustuloso o Papuloso, se caracteriza por la formación de elevaciones en la  piel, acompañadas de dolor y calor localizado. Cuando solo se ve la elevación y la inflamación se denomina Pápula. Cuando se nota elevación, dolor y salida de sustancia, se denomina Pústula. 

Una manipulación inadecuada de este tipo de acné conlleva que la piel quede marcada, se formen cicatrices que pueden ser de apariencia muy leve hasta muy grave, dependiendo de la profundidad que alcance la lesión, a capas más profundas más grande será la cicatriz y más difícil su tratamiento.

En el próximo tema vamos a comentar sobre: ¿Cómo se desarrolla el Acné?


No hay comentarios:

Publicar un comentario